viernes, 21 de abril de 2017

Tarta de Pera, Caramelo y Almedra



Ya conocéis mi pasión por los bundt cakes, pues hoy os voy a confesar mi otra pasión: las tartas entrement. Lo mío con las tartas entremet, fue amor a primera vista, y debo confesar que cuando las probé, me quedé enamorada de ellas.
Son un tipo de tartas que se pueden servir tanto en invierno como en verano, van genial después de cualquier tipo de comida. Para mi es la sobremesa ideal.

Son mucho más ligeras que las tartas convencionales y al ser frescas se agradecen al final de una comida.En fin,que me apasionan este tipo de tartas Y
Pues a partir de ahora, veréis a menudo en el blog este tipo de tartas, que espero que os acaben enamorando tanto como a mí jajajajaja.
La que os traigo hoy es una tarta de pera, caramelo y almendra, la verdad que me sorprendió esta combinación de sabores, pero tengo que deciros que combinan a la perfección. La receta es del gran maestro Josep Maria Ribé (Chocolate Academy).




Mousse de praliné de almendra
Ingredientes: (molde 16 cm)
  • 65 g de agua
  • 15 g de pasta de almendra tostada
  • 75 g de praliné de almendra 50%
  • 150 g de nata 35% materia grasa
  • 4 g de gelatina neutra en hoja

Elaboración:
Ponemos la gelatina a hidratar en agua fría.
En un cazo calentamos la mitad del agua y en ella disolvemos la gelatina hidratada. Añadimos el agua restante que teníamos reservada.
En un bol mezclamos el praliné, la pasta y una parte de la mezcla del agua que tenemos reservada y vamos revolviendo hasta que la mezcla se emulsione, y así vamos añadiendo el agua restante hasta terminarla y unos que una mezcla homogénea y sin grumos.
Semimontamos la nata y la añadimos a la mezcla anterior, mezclando con movimientos envolventes con la ayuda de una espátula hasta su perfecta integración.
Vertemos la mezcla en el molde (en mi caso he usado éste aro de 16 cm de lacor, forrado con papel film) y llevamos al congelador hasta su utilización.

Pasta sablé
Ingredientes: (molde 18 cm)
  • 100 gr de mantequilla a temperatura ambiente
  • 65 gr de azúcar glasé
  • ½ cucharadita de azúcar vainillado
  • 1,5 gr de sal
  • 30 gr de huevos
  • 200 gr de harina de trigo floja

Elaboración:
Tamizamos la harina, reservamos.
En un bol, mezclamos la mantequilla con los azucares y la sal, usando la pala de la batidora, para evitar que la masa coja aire.
Incorporamos poco a poco los huevos, previamente batidos.
 Finalmente echamos  la harina de una sola vez y batimos hasta que la harina se integre por completo.
Ponemos la masa sobre dos hojas de papel guitarra y estiramos la masa hasta conseguir un grosor de 3 mm. Llevamos al congelador unos minutos.
Cuando la masa se haya puesto un poco dura, retiramos y la cortamos para forrar el molde de 18 cm de diámetro y 3,5 cm de altura. Yo usé éste de lacor.
Horneamos unos 20 minutos aproximadamente a 165ºC con el horno previamente precalentado.
Retiramos de horno y dejamos enfriar hasta su utilización.

Pera salteada
Ingredientes:
  • 500 gr de pera conferencia, pelada y cortada en daditos
  • 100 gr de mantequilla
  • 240 gr de azúcar muscovado
  • 60 gr de azúcar vainillado

Elaboración:
En una sartén ponemos la mantequilla, cuando comience a fundir, añadimos los azucares y mezclamos con la ayuda de una espátula.
Cuando tengamos la mantequilla totalmente fundida y ligada con los azúcares, añadimos los dados de pera, mezclamos y salteamos hasta que la pera esté cocinada (pero tenemos que mantener los dados de pera, que no se nos haga puré). Escurrimos y extendemos sobre papel absorbente, reservamos en frío.

Toffe cremoso de vainilla
Ingredientes:
  • 75 gr de nata 35% materia grasa
  • 1 gr de pulpa de vainilla
  • 75 gr de azúcar blanquilla
  • 1 gr de gelatina neutra en hojas (media hoja)
  • 30 gr de mantequilla

Elaboración:
Ponemos la gelatina a hidratar en agua fría, reservamos.
En un cazo ponemos una pequeña cantidad de azúcar y lo ponemos al fuego a caramelizar. Cuando el azúcar se funda, añadimos otro poco de azúcar, y así sucesivamente hasta que esté todo el azúcar caramelizado y fundido.
En otro cazo, calentamos la nata con la vainilla.
Añadimos la nata caliente, poco a poco, al caramelo y mezclamos sin parar (con cuidado de no quemarse) y finalmente añadimos la mantequilla. Mezclamos hasta que se derrita.
Le pasamos el túrmix y reservamos en frio hasta su utilización.

Crema pastelera de pera y limón
Ingredientes:
  • 135 gr de puré de pera
  • 10 gr de zumo de limón
  • 20 gr de agua
  • 45 gr de azúcar blanquilla
  • 25 gr de yemas de huevo
  • 15 gr de almidón (maicena)

Elaboración:
En un bol, disolvemos la maicena en el agua.
Añadimos el zumo de limón, mezclamos y añadimos las yemas de huevo.
En un cazo, mezclamos el azúcar con el puré, y le añadimos la mezcla anterior, previamente colada.
Llevamos al fuego y cocinamos sin dejar de mezclar hasta obtener unos 85 º que es la temperatura adecuada para crema.
Enfriamos y reservamos en frío hasta su utilización (no os olvidéis de taparla con film a piel, para que no coja costra)

Placa de chocolate:
Ingredientes:
  • 150 gr de cobertura de chocolate con leche

Elaboración:
Pre-cristalizamos el chocolate y lo estiramos en una capa encima de una hoja de guitarra.
Una vez empiece a cristalizar cortaremos un círculo de 18 cm de diámetro.
Reservamos poniéndole peso encima hasta su utilización.

Glaseado de praliné de almendra:
Ingredientes:
  • 55 gr de agua
  • 50 gr de azúcar
  • 75 gr de jarabe de glucosa
  • 40 gr de leche condensada
  • 5 gr de gelatina neutra en hojas
  • 75 gr de praliné de almendra (50 % almendra-50% azúcar)
  • 25 gr de gelatina neutra ( es la que se usa para darle brillo a la fruta y se mantenga fresca más tiempo)

Elaboración:
Hidratamos en agua fría las hojas de gelatina.
En un cazo ponemos el agua, el azúcar, la leche condensada, la glucosa y lo calentamos hasta que alcance los 85º, sin dejar de mezclar.
Añadimos la gelatina en hojas que teníamos a hidratar y revolvemos hasta que se disuelva.
Tenemos el praliné en un bol, y vamos añadiéndole poco a poco la mezcla anterior. Finalmente añadimos la gelatina neutra y mezclamos muy bien.
Le pasamos el túmix y reservamos en frio hasta su utilización.
Se puede hacer el día anterior y mantenerlo tapado a piel. Si se usa de un día para otro, no hace falta que lo metamos en la nevera, lo podemos dejar a temperatura ambiente. Deciros que este glaseado se puede congelar.

Montaje de la tarta:
Elaboración:
Cogemos la sablé, ponemos la pera salteada, cubrimos con una capa fina de toffe, más o menos os tiene que quedar a media altura de la sablé.
Con la ayuda de una manga pastelera, rellenamos la sable con la crema pastelera de pera y limón. Colocamos la placa de chocolate.
Glaseamos la mousse de almendra, para ello calentamos el glaseado a 25-28ºC, sacamos la mousse del congelador, la ponemos sobre una rejilla y cubrimos con una capa fina de glaseado.
Con la ayuda de una espátula, colocamos la mousse glaseada sobre la placa de chocolate y la decoramos al gusto.
Reservamos en la nevera hasta la hora de servir.
Y hasta aquí mi entrada de hoy, espero que os haya gustado y me dejéis vuestros comentarios, ya que me encanta leeros, muakssssssssssss.

Image and video hosting by TinyPic

viernes, 14 de abril de 2017

Bundt Cake de Calabaza y Nueces


Ya estamos de vuelta de  Semana Santa, y aquí os traigo una nueva receta de bundt.
Revisando el blog, ya hacía tiempo que no publicaba una receta de bundt, con lo adicta que yo soy a elllos,  no tengo perdón ¡!!!
Espero que os guste, la receta es del libro de Bea Roque: “El Ricón de Bea”, ella también es una apasionada de los bundt y de los moldes de nordic ware Y.
Para esta ocasión he elegido: Bundt Cake de calabaza y nueces (la versión original de Bea lleva a mayores 1 cucharadita de nuez moscada y ½ cucharadita de clavo en polvo, que yo omití al no ser muy amiga de estas especies).



Ingredientes:
  • 250 ml de aceite de oliva suave
  • 300 g de azúcar blanco
  • 4 huevos L
  • 250 g de harina de trigo
  • 400 g de puré de calabaza
  • 100 g de nueces en trozos
  • 2 cucharaditas de canela en polvo
  • 1 ½ cucharadita de bicarbonato sódico
  • ¾ cucharadita de sal


Elaboración:
 Precalentar el horno a 165º
Engrasar el molde con spray desmoldante, en mi caso usé el modelo Vaulted de nordic ware que tiene una capacidad de 9 cups, lo que es lo mismo 2,13 litros (25 cm de diámetro), reservar.
Tamizar la harina, junto con la canela, el bicarbonato y la sal, reservar.
Batir los huevos y el azúcar hasta conseguir que blanqueen y doblen su volumen.
Añadir el aceite poco a poco y batir hasta que esté totalmente integrado.
Añadir el puré de calabaza y batir hasta que se integre por completo.
Incorporar la mezcla de la harina en 3 tandas, batiendo lo justo para conseguir una mezcla homogénea, cuidando no batir en exceso.
Finalmente añadir las nueces con la ayuda de una espátula.
Verter la mezcla en el molde y hornear unos 50-55 minutos o hasta que al insertar una brocheta  ésta salga totalmente limpia.
Sacar del horno y dejar enfriar en el molde unos 10-15 minutos, este proceso es muy importante para que el desmoldado sea perfecto. Y dejar enfriar sobre una rejilla.
Una vez totalmente frio, ya lo tenemos listo para servir y degustar J

Espero que os haya gustado mi propuesta de hoy y me dejéis vuestra opinión, me encanta leeros, besos.


Image and video hosting by TinyPic





sábado, 25 de marzo de 2017

Tarta mousse de mandarina


Hoy toca publicar las propuestas del “Reto Alfabeto Dulce” que organizó mi compi Ana del blog Cook the Cake, y que se publican el día 25 de cada mes.
Estamos en la segunda etapa del reto, en la cual los ingredientes obligatorios son dos, en lugar de uno como en la primera etapa.
Para este mes de febrero, las letras por las que deben empezar los ingredientes son la “M” y la “G” y los ingredientes elegidos son: Mandarina y Galleta.
Para esta ocasión me decanté por una Tarta mousse de mandarina con base de oreo, que espero que os guste J

Ingredientes:
Para la base:
  • 200 gr de galletas oreo trituradas
  • 50 gr de mantequilla derretida

Para la mousse:
  • 200 ml de nata para montar 35% grasa
  • 450 gr de zumo de mandarina
  • 1 yogurt natural
  • 1 clara de huevo M
  • 12 gr de gelatina neutra en hojas
  • 75 gr de azúcar blanquilla


Preparación:
 Para hacer la base, mezclamos las galletas oreo trituradas con la mantequilla derretida y forramos la base del molde (en mi caso he usado un molde desmoldable de 15 cm de diámetro). Lo llevamos a la nevera mientras preparamos el relleno.
Para la elaboración de la mousse, por un lado ponemos la gelatina a hidratar en agua fría, reservar.
Calentamos en un cazo, a fuego lento 1/3 de zumo de mandarina, y cuando esté caliente, sin llegar a hervir, lo retiramos del fuego y le echamos la gelatina que teníamos a hidratar bien escurrida y revolvemos hasta que se disuelva por completo. Añadimos esta parte del zumo a la otra que teníamos reservada, añadimos el yogurt y batimos hasta conseguir una mezcla homogénea.
Por otro lado, montamos la nata con 60 gr de nata (no montar en exceso) y levantamos la clara, en cuanto empiece a montar, añadimos los 15 gr restantes de azúcar y batimos hasta conseguir un merengue brillante.
Añadimos el merengue y luego la nata a la mezcla del zumo y el yogurt, con movimientos envolventes hasta conseguir una mezcla homogénea.
Cogemos el molde que teníamos reservado en la nevera y vertemos la mezcla sobre él. Llevamos a la nevera de nuevo mínimo unas 4 horas, yo prefiero dejarlo toda la noche.
Antes de servir, pelamos unos gajos de mandarina, los recortamos y los colocamos sobre la parte de arriba de la tarta. Y ya tenemos la tarta lista para servir y degustar !!! 


Espero que os haya gustado mi propuesta y me dejéis vuestra opinión, me encanta leeros J
Image and video hosting by TinyPic



viernes, 10 de marzo de 2017

Muffins Saludables sin glutén y sin lactosa


Hoy os traigo unos muffins de lo más saludable, ya no hay excusa para tomarse un dulce sin después tener remordimientos jajajajaja. Estos muffins son ideales para personas que están a dieta o les gusta practicar deporte para estar en forma, ya que están hechos con ingredientes muy saludables. Uno de ellos es él sarraceno: Este trigo de forma piramidal, que en realidad no es un trigo, sino un pseudo-cereal de la familia de las poligonáceas y que recibe el apellido de sarraceno por su tono oscuro, será un gran aliado a la hora de mantener unos hábitos alimenticios saludables. Se recomienda tomarlo por la mañana, y puede ser mezclado con otros cereales como la avena, ya que su gran poder saciante, te ayudará a no tener tanto apetito a lo largo del día, además contiene Fagomina, que nos ayuda a regular el apetito.
Tiene un alto contenido en fibra, que ayuda a sentirte saciada y ayuda a que tus intestinos funcionen mejor. Además, contribuye a recoger las grasas ingeridas y facilita su expulsión, lo que lo hace ideal si quieres perder peso, y para ayudar a regular el colesterol
Es una buena fuente de Omega-3. ¿Mala circulación sanguínea? La Rutina, contenida en el trigo sarraceno contribuirá a un normal funcionamiento de la misma, gracias a sus efectos antiinflamatorios y antiplaquetarios. Las infusiones preparadas con trigo sarraceno son conocidas por su carácter antiinflamatorio,  y son capaces de acabar haciendo que las varices y otras marcas en la piel debido a la mala circulación desaparezcan.
Contribuye a mantener los niveles de glucosa estables, gracias a su contenido en almidones. A esto también ayuda su aporte de Vitamina B2.
Fuente de proteínas de alto valor biológico y vitaminas. Posee todos los aminoácidos esenciales en buenas cantidades (13g de proteínas por cada 100g) así como vitamina B3 (47% de la CDR por cada 100g de), que ayuda a mantener el buen estado neuronal y a tener una piel sana, vitamina B2 (30% de la CDR por cada 100g), de acción oxigenante especialmente en mucosas y córnea.
El contenido de Magnesio de 100 g de trigo sarraceno supone el 62% de la CDR (Cantidad Diaria Recomendada). El Magnesio tiene efectos relajantes a nivel neuronal, por lo que su consumo favorece la relajación y el sueño.


Otro de los ingredientes es la Panela: La panela es un endulzante muy potente que se obtiene al evaporar los jugos de la caña de azúcar. Es un tipo de azúcar muy utilizado en los países de Latinoamérica, y cada vez se está extendiendo su uso más geográficamente hablando, ya que contiene infinidad de propiedades. El secreto de este azúcar está en que es totalmente natural y no ha sufrido ningún proceso en su elaboración.
Hay que destacar su alto contenido en vitaminas, ya que nos aporta cantidades nada desdeñables de vitamina A, B, C, D y E. Todas ellas necesarias para el correcto funcionamiento de los distintos órganos del organismo y de los tejidos que los componen.
El aporte mineral es algo que también debemos destacar de esta variedad de azúcar, y es que nos aporta muy buenas cantidades. Simplemente bastará con que tengamos presente que es el endulzante que más cantidades minerales contiene, concretamente cinco veces más que el azúcar moreno, y cincuenta veces más el azúcar blanco normal y corriente. Entre las variedades minerales que nos aporta destacaremos el calcio, el potasio, el fósforo, el hierro, el magnesio, el zinc y el cobre.



Después de este rollo que os he soltado, vamos con la receta:

Ingredientes para 8 muffins (dependerá del tamaño de las cápsulas)
  • 165 g de harina de sarraceno
  • 65 ml de aceite de oliva suave
  • 100 g de azúcar panela
  • 100 g de puré de manzana
  • 2 huevos M
  • 1 cucharadita de canela
  • ½ cucharadita de bicarbonato sódico
  • 1 cucharada de almendra molida
  • 1 cucharada de copos de avena

Elaboración:
En primer lugar debéis hacer el puré (también se puede comprar hecho, aunque yo siempre lo hago en casa) Para ello solo debéis asar en el horno dos manzanas pequeñas y una vez asadas pelarlas y pasarlas por el pasa puré.
Precalentar el horno a 165-170º
Tamizar la harina, el bicarbonato y la canela, reservar.
Batir el aceite con el azúcar. Añadir los huevos y el puré de manzana, sin dejar de batir. Incorporar la mezclar de harina poco a poco sin dejar de batir hasta conseguir una mezcla homogénea.
Repartir la mezcla en las capsulas que previamente tenéis preparadas y rellenar 2/3. Decorar con la almendra molida y copos de avena, espolvoreando por encima.
Hornear unos 23-25 minutos, os hasta que al insertar un palillo, éste salga totalmente limpio. Dejar enfriar sobre una rejilla. Ya los tenéis listos para degustar J
Espero que os haya gustado mi propuesta de hoy y me dejéis en un comentario vuestra opinión!!!!! Mil gracias por leerme, muakssssss

Image and video hosting by TinyPic



martes, 7 de marzo de 2017

Vasitos de Tiramisú de Té Matcha


Hoy toca mezclar culturas, y lo hacemos de la mano de Italia y Japón.
Hace unos meses me tocaba  en un sorteo  organizado por @vhappybaker, entre otros detalles estos dos sobres: Matcha powder y Matcha Sugar, regalitos que se había traído de su viaje a  Japón y que quiso sortear entre sus seguidores, y yo fui la afortunada.


El té verde de matcha es muy conocido en Japón pero está ganando popularidad en todo el mundo debido a su capacidad para ayudar a reducir el estrés y la ansiedad, estimular las defensas, reducir el colesterol, nos ayuda a perder peso, a relajarnos…. Es antioxidante y energético.

Básicamente el te matcha es la hoja entera del té verde que tras un proceso especial de cultivo, recolección y secado, se muele para obtener un polvo fino verde intenso que multiplica los beneficios del té verde. Un vaso de matcha equivale a 10 vasos de té verde en contenido en antioxidantes y valor nutricional.
Como podéis ver, son muchos los beneficios que tiene tomar té verde matcha, y hoy os traigo una exquisita receta que seguro que os gustará: Vasitos de Té verde matcha.

.
Ingredientes para 6 vasitos:
  • 250 g de queso mascarpone
  • 3 huevos
  • 3 cucharadas de azúcar blanquilla
  • 300 g de bizcochos de soletilla
  • 400 ml de agua templada
  • 2 cucharaditas de té verde matcha
  • Matcha sugar para decorar


Preparación:
En primer lugar vamos a preparar el té verde matcha, para ello cogemos el agua templada y vertemos en ella las 2 cucharaditas de té y removemos con la ayuda de unas varillas hasta diluirlo, reservamos.
En un bol, mezclamos las yemas con el azúcar hasta que blanqueen. Añadimos el mascarpone y mezclamos hasta obtener una mezcla homogénea.
En otro bol, montamos las claras a punto de nieve, y las vertemos en la mezcla de las yemas con el azúcar y con la ayuda de una espátula removemos con movimientos envolventes, hasta conseguir una mezcla homogénea.
Cogemos los bizcochos de soletilla, y con la ayuda de uno de los vasitos que vamos a usar para hacer nuestros tiramisús, cortamos los bizcochos a la medida. Una vez lo tengamos recortados, procedemos al montaje de los vasitos.
En primer lugar, mojamos los bizcochos en el té, los colocamos en el vasito, cubrimos con una capa de la crema, ponemos de nuevo unos bizcochos, y finalmente otra capa de crema. Y así con los 6 vasitos. Una vez montados los llevamos al frigorífico al menos 4 horas. Yo personalmente los hago el día anterior.
Antes de servirlos los espolvoreamos con matcha sugar, y si no tuviésemos, podríamos espolvorear un poco té verde matcha.
Espero que os haya gustado mi propuesta de hoy, agradeceros que me leáis, y deciros que me encanta leer vuestros comentarios, mil gracias !!!

Image and video hosting by TinyPic

miércoles, 22 de febrero de 2017

Pastel de fresa con base crujiente de pistacho


Hoy toca publicar las propuestas del “Reto Alfabeto Dulce” que organizó mi compi Ana del blog Cook the Cake, y que se publican el día 25 de cada mes.
Estamos en la segunda etapa del reto, en la cual los ingredientes obligatorios son dos, en lugar de uno como en la primera etapa.
Para este mes de febrero, las letras por las que deben empezar los ingredientes son la “F” y la “P” y los ingredientes elegidos son: Fresas y Pistachos.
Para esta ocasión me decanté por este Pastel de Fresa con base crujiente de Pistacho, que espero que os guste J

Ingredientes para la mousse de fresa:
  • 200 g de puré de fresa (200 g de fresas + 30 g de azúcar blanco)
  • 200 ml de nata para montar (35% materia grasa)
  • 2 claras de huevo
  • 35 ml de agua
  • 115 g de azúcar
  • 6 g de gelatina neutra (3 láminas)

Ingredientes para la base crujiente de pistacho:
Masa A
  • 80 g de harina de repostería
  • 45 g de pistachos tostados y triturados
  • 35 g de azúcar blanco
  • 65 g de mantequilla fría cortada en daditos pequeños
  • 20 g de yemas de huevo
  • 1,5 g de levadura química
  • Una pizca de sal

Masa B
  • 25 g de praliné de pistacho
  • 50 g de chocolate blanco para fundir
  • 15 g de arroz inflado
  • 15 g de rollitos de barquillo desmenuzados
  • La masa A que preparamos anteriormente.

Ingredientes para decorar el pastel:
  • Chocolate en spray de color verde y fresas.


Elaboración de la mousse de fresa:
En primer lugar vamos a preparar el puré de fresas (también lo podéis comprar hecho). Para ello, lavamos las fresas y las trituramos. Las ponemos en un cazo junto con el azúcar (30 g) y las llevamos a ebullición hasta que se disuelva bien el azúcar. Colamos la mezcla y la reservamos.
Hidratamos las láminas de gelatina en agua fría, una vez hidratadas las añadimos escurridas al puré cuando esté alcance una temperatura de 40-45º.
Por otro lado, ponemos el agua y el azúcar en un cazo y lo llevamos a ebullición hasta que alcance los 121º, mientras tanto vamos batiendo las claras.
Cuando apreciemos un merengue espumoso, vertemos el almíbar en forma de hilo y por una orilla del bol. Batimos hasta que el merengue se enfríe.
Añadimos el puré templado, más bien frío (pero sin que esté cuajado) al merengue y mezclamos hasta obtener una mezcla homogénea.
Montamos la nata (pero no demasiado) y la añadimos a la mezcla anterior con la ayuda de una espátula y con movimientos envolventes hasta que esté homogénea la mezcla. Rellenamos el molde hasta arriba con la mezcla (en mi caso usé un molde de silicona con 16 cm de diámetro) y alisamos con una espátula. Llevamos al congelador al menos unas 4 horas. Lo mejor es hacerlo el día anterior.

Elaboración de la Masa A:
En un bol, tamizamos la harina, la sal y la levadura. Añadimos la mantequilla en daditos y arenamos la masa con las manos sin calentar la masa demasiado. Seguidamente añadimos el azúcar y los pistachos tostados, mezclamos y finalmente añadimos las yemas de huevo, amasamos (pero no en exceso, solo lo necesario para que se inserten los ingredientes) y terminamos haciendo una bola.
Extendemos la masa entre dos papeles de horno con un grosor de 2 mm y la llevamos a enfriar a la nevera (de 3 a 24 horas) para que la masa se asiente y se gasifique lentamente.
Transcurrido ese tiempo, horneamos a 160º hasta que la masa esté ligeramente dorada.
Dejamos enfriar sobre una rejilla, reservamos.

Elaboración Masa B:
En primer lugar os voy a enseñar cómo hacer un praliné de pistachos casero:
Para ello vamos a necesitar: 70 g de pistachos tostados pelados, 30 g de azúcar blanco y ½ cucharada de agua.
Ponemos el agua y el azúcar en un cazo y lo llevamos a ebullición hasta que alcance los 115º. Una vez alcance la temperatura deseada, retiramos el cazo del fuego y le añadimos los pistachos y removemos.
Vertemos la mezcla sobre papel de horno y dejamos que enfríe.
Una vez esté totalmente frio, los metemos en una picadora y molemos hasta que los pistacho suelten todo el aceite, hay que tener paciencia, este proceso puede durar unos 10 minutos. Tenemos que obtener una mezcla cremosa. Y ya tenemos listo nuestro praliné de pistachos casero.

Partimos en trozos pequeños, pero no muy finos la Masa A.
Fundimos el chocolate blanco a 35º y le añadimos el praliné de pistachos, mezclamos.
Añadimos a la mezcla del chocolate y del praliné, el resto de ingredientes: masa A, arroz inflado y rollitos de barquillo.
Mezclamos sin apretar demasiado y colocamos la masa en un aro (yo usé uno de 16 cm de diámetro) extendiéndola sin apretarla mucho.
La dejamos en la nevera hasta que la vayamos a usar.

Montaje del pastel:
Quitamos la mousse del congelador, la desmoldamos y la colocamos sobre una rejilla. Lo rociamos con él chocolate en spray hasta que quede todo cubierto.
Quitamos la base crujiente que tenemos en la nevera, la desmoldamos con cuidado y la colocamos sobre el plato que vayamos a usar para servir el pastel.
Colocamos el pastel sobre la base y lo terminamos de decorar con unas fresas.
Espero que os haya gustado mi propuesta y me dejéis vuestros comentarios, gracias!!!!


Image and video hosting by TinyPic




jueves, 16 de febrero de 2017

Pan con masa vieja en cocotte


Lo prometido es deuda!!!!!! Fuisteis muchos los que me pedisteis que os pusiera la receta del pan que hice en  la cocotte, y como me encanta teneros contentos, aquí estoy cumpliendo mi promesa.
Ayer lo hice de nuevo para poder poneros algunas fotos del paso a paso y además aprovechar y estrenar mi nueva cocotte que me trajo San Valetín Y
Como ya os he dicho, la receta del Pan con masa vieja en cazuela es del gran maestro Ibán Yarza, publicada en su libro “Pan Casero”.
La cocotte con la que vamos hacer el pan es de 24 cm.


Ingredientes:
  • 100 g de masa vieja (esta masa se hace el día anterior mezclando 65g de harina, 35 g de agua y 2 g de levadura fresca)
  • 500 g de harina panificable*
  • 325-340 g de agua (63-66 %)
  • 10 g de sal
  • 0,5 g de levadura fresca

Elaboración:
Sacamos la masa vieja de la nevera, no importa si no está llena de burbujas (1).
Mezclamos los ingredientes, excepto la sal, y lo dejamos reposar media hora. La masa tiene que quedar ligeramente pegajosa (2); si no se adhiere a las manos, añadimos un poco más de agua.
Transcurrida la media hora, incorporamos la sal (3) y amasamos.  Aquí os dejo un vídeo de cómo debemos amasar. Yo estuve amasando unos 30 minutos, todo dependerá de la costumbre que se tenga. Un truco para saber si está bien amasado, es coger un trozo de masa con las dos manos y extenderla hasta que se haga una membrana transparente y la masa no se rompa.
La masa tiene que quedar suave y sedosa (4)


Untamos un bol con un poco de aceite y dejamos fermentar unas tres horas (dependerá de la temperatura), hasta que la masa se haya hinchado bastante y esté fofa (5)
Mi truco para saber si está fermentada es: con la yema de un dedo presionamos la masa y si en 3 segundos vuelve a su sitio es que está fermentada.
Pasamos la masa a la mesa ligeramente enharinada y hacemos un hatillo con la masa (6); le damos la vuelta apoyándola sobre el punto de unión del hatillo y la boleamos suavemente (7), sin apretar, como si estuviéramos jugando; no queremos que pierda el aire que ha atrapado, y su fermentación no va a ser muy larga. La dejamos reposar boca abajo en la mesa enharinada durante una hora (8)

Mientras tanto, calentamos el horno a 250ºC, con la cocotte y la tapa dentro.
Transcurrida la hora, quitamos la cocotte del horno con cuidado de no quemarnos, y metemos el pan en la cocotte con la doblez hacia arriba de un rápido golpe (9)
La tapamos y la metemos al horno. Horneamos durante 15 minutos ;) y transcurridos los 15 minutos, quitamos la tapa (10) y continuamos la cocción a 200ºC durante 35-40 minutos (el total de la cocción del pan es de 50-55 minutos)

Una vez se acabe la cocción, sacamos el pan del horno y lo dejamos que enfríe sobre una rejilla. Una forma de saber si el pan está bien cocido es, una vez que lo sacamos del horno, le damos unos golpes con los nudillos en la parte de abajo, y si suena hueco es que está cocido.

*Si no encontráis la harina panificable, podéis usar harina de trigo repostería (yo uso la de la marca gallo, la que tiene 10 g de proteína)


Debo confesar que lo que más me llamó la atención de este pan, fue su corteza, ya que queda súper súper crujiente, y esto es debido a que fue horneado en cocotte.
La cocotte imita muy bien a un horno de verdad, transmitiendo mucho calor de manera homogénea y uniforme. Además, como la cocotte es hermética, la propia humedad que libera el pan al hornearse es suficiente para que aumente de tamaño, no necesitamos añadir humedad adicional como se suele hacen con el resto de panes.
Fuente: Ibán Yarza


Espero que os haya gustado y me dejéis vuestros comentarios, gracias!!!

Image and video hosting by TinyPic